ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y DESARROLLO INFANTIL

Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.
Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".


jueves, 29 de enero de 2015

CURARSE EN SALUD: INTEGRACIÓN SENSORIAL EN LOS NIÑOS

Publicado en http://www.sermadridsur.com/noticias/curarse-en-salud-integracion-sensorial-en-los-ninos_30385/
Entrevista a Sara Jorquera

La forma de procesar los estímulos sensoriales del entorno, tiene un gran impacto en nuestras habilidades, sentimientos, pensamientos y acciones. El menor cambio en esa forma de procesar, puede tener un gran impacto en nuestras habilidades académicas, laborales, sociales... Es decir, cuando un niño no procesa correctamente los estímulos sensoriales de su entorno, sus habilidades de desarrollo pueden verse afectadas.



 “La integración sensorial es la capacidad de procesar correctamente los estímulos sensoriales de nuestro entorno, y generar las repuestas adecuadas” explica Sara Jorquera, directora del Centro de Atención Temprana Aytona ‘Jugar y Crecer’.

Es un proceso inconsciente del cerebro, “ocurre sin que haya que pensar en él conscientemente, como por ejemplo la respiración”, y organiza la información que detectan los sentidos. A través de él se da significado a las experiencias clasificando toda la información y seleccionando lo importante. “Como escuchar al profesor e ignorar el resto de los ruidos de la calle” matiza Jorquera que apunta que también “nos permite actuar o responder a la situación que experimentamos de un modo significativo”, lo que se conoce como respuesta adaptada.
 Tal es así que este proceso constituye la base del aprendizaje académico y comportamiento social. Los problemas de procesamiento sensorial, “interpretar correctamente los estímulos sensoriales”, están relacionados con un mal funcionamiento neurológico y en estos trastornos, el cerebro no sabe trabajar de forma funcional.
 El Sistema Nervioso debe organizar todas las sensaciones para que la persona pueda moverse y aprender a comportarse de manera productiva.
 “El cerebro localiza, clasifica y ordena las sensaciones, igual que un agente de tráfico organiza el tráfico en un cruce y cuando las sensaciones fluyen de forma organizada o integrada, el cerebro las utiliza potencialmente para crear percepciones, comportamientos y aprendizaje” señala la directora del Centro de Atención Temprana Aytona ‘Jugar y Crecer’, “cuando el flujo de sensaciones es caótico, la vida puede ser como un embotellamiento de tráfico en hora punta. Eso sí, no hay que olvidar que este agente de tráfico, necesita ser entrenado para poder ejecutar correctamente esta tarea de dirigir, puesto que en caso contrario, puede crear un caos a nivel neurológico, generando respuestas incorrectas, que no se adaptan al entorno”.
 Cuando el niño no tiene las habilidades necesarias para procesar de forma correcta las informaciones que percibe a través de los sentidos, se habla de “problemas en la integración sensorial”; en este caso los niños pueden no saber cómo reaccionar a las situaciones nuevas, porque no saben responder correctamente a los estímulos sensoriales que reciben y esto se ejemplifica en dificultades para aprender a hablar, retrasos psicomotrices, dificultades de aprendizaje, problemas de comportamiento por no saber reaccionar ante las distintas situaciones… “Cuando el niño tiene problemas para interpretar las sensaciones, sus respuestas pueden verse alteradas” concluye Jorquera.

 Más información en www.terapiainfantil.es.



martes, 13 de enero de 2015

EL SISTEMA EDUCATIVO EXIGE LOGROS AL NIÑO SIN TENER EN CUENTA SI POSEE LAS HERRAMIENTAS NEUROLÓGICAS NECESARIAS



Publicado en 

ROSINA URIARTE
ESPECIALISTA EN ESTIMULACIÓN TEMPRANA.


El sistema educativo exige logros al niño sin tener en cuenta si posee las herramientas neurológicas necesarias. 



¿Qué se entiende hoy por estimulación temprana?
Es una forma de concebir la educación y el tiempo
que pasa el adulto con el niño. Tiene como objetivo
apoyar su desarrollo en el momento más importante
ya que el cerebro es más plástico y está en pleno
crecimiento. Trata de ofrecer múltiples y variados
estímulos de forma que se creen nuevas conexiones
entre neuronas, y estas conexiones se fortalezcan
creando circuitos neurológicos que duren toda la
vida. Para lograr estos circuitos, hemos de repetir los
estímulos un número mínimo de veces.

¿Cuáles son los periodos más importantes en la
maduración del niño?
El período más importante de todos son los primeros
14 meses de vida, desde la concepción hasta que el
niño se pone a caminar y comienza a hablar. Luego,
el siguiente período en importancia es hasta los tres
años y por último, el que va de los tres hasta los seis,
cuando el niño ya ha adquirido todas las destrezas
del ser humano y está listo para iniciar el aprendizaje
formal en la educación primaria.

Neurología y estimulación temprana, ¿cómo se
conectan?
Conectan forzosamente ya que la Estimulación
Temprana ha de conocer y ser absolutamente
respetuosa con el proceso de crecimiento y
maduración cerebral para lograr su objetivo. La
Estimulación Temprana se basa en los conocimientos
de la neurociencia.

¿Cómo se puede trabajar en la nueva escuela
infantil?
La Estimulación Temprana no ha de entenderse
como algo separado del resto de actividades que
se realizan en la escuela infantil. Como decía, es un
nuevo concepto sobre cómo emplear nuestro tiempo
con los niños y saber que, además de realizar una
labor pedagógica, estamos apoyando su desarrollo.

Las actividades más típicas de la Estimulación
Temprana pueden perfectamente introducirse
en el día a día del aula de infantil, mientras que
otras actividades comunes en la misma, pueden
realizarse desde el concepto de la Estimulación
Temprana utilizando las mismas técnicas.

Usted habla de Estimulación Temprana como un
sistema integrador de metodologías. ¿A qué se
refiere?
La mayoría de las metodologías pedagógicas
persiguen el aprendizaje del niño. La Estimulación
Temprana no tiene el aprendizaje como objetivo
principal, pero el aprendizaje se produce como
una consecuencia de la labor llevada a cabo por
la Estimulación Temprana. No podemos entender
el aprendizaje sin el desarrollo cerebral, como
tampoco podemos entender una exposición pasiva
del niño a estímulos variados sin que existan
además numerosas experiencias de manipulación y
descubrimiento por parte del niño. La Estimulación
Temprana no solamente contempla ofrecer
estímulos, sino también oportunidades para que el
niño experimente y disfrute del aprendizaje y de su
desarrollo al mismo tiempo.

¿Qué competencias deben tener los profesionales
de esta educación infantil?
Principalmente necesitan comprender cómo se
desarrolla el cerebro infantil en los primeros años
y cómo aprende el niño. Y conocer unas sencillas
reglas que rigen las técnicas y actividades que
podríamos considerar dentro de la Estimulación
Temprana.
                                            
       • “(El sistema educativo) presiona al niño
            y lo aburre al ofrecerle actividades 
            poco estimulantes y motivadoras”.

En resumen: conocer “el por qué” y “el
cómo” de las actividades de Estimulación Temprana.

¿Se puede volver atrás para reparar errores en la
maduración y desarrollo de un niño? ¿Cómo?
La respuesta es sí, se puede. El poder reparar todos
los errores y el alcance de la reparación dependerán
de la gravedad de estos errores y de que los
estímulos empleados para su reparación sean los
más adecuados y lo suficientemente intensos y
constantes. También depende de la edad del niño
porque la plasticidad cerebral (la capacidad de
“moldear” el cerebro) decrece con la edad y coincide
principalmente con las más importantes etapas del
desarrollo mencionadas anteriormente.
Puede parecer complicado, pero no lo es tanto
cuando comprendemos que se basa en la intención
de estimular abundantemente todas las vías de
entrada de información al cerebro (los sentidos)
para favorecer la maduración cerebral, y también
se basa en “volver atrás” y repasar las etapas del
desarrollo en su correcto orden de modo que el
cerebro del niño tenga “una segunda oportunidad”
para madurar.

Nuestra sociedad ha cambiado vertiginosamente,
y la educación y los colegios deben también
evolucionar con ella. ¿Las necesidades del niño
en las primeras edades han cambiado o siguen
criterios de evolución más primitivos y naturales?
Las necesidades de los niños siguen siendo las
mismas de siempre, muy especialmente en los
primeros años. Debemos volver a “lo natural”, a lo
que se nos ha olvidado porque la sociedad nos ha
inculcado que lo mejor es un parto enfocado en las
necesidades de la madre, que la leche de fórmula
es más conveniente que la lactancia, que el niño
debe dormir solo desde el principio, que nos conviene
utilizar la maxicosi o el parquecito para que el niño
esté seguro, no se ensucie y nos permita tener más
tiempo libre, o que debe empezar a socializarse ya
con dos años y sentarse en una mesa a aprender a
leer y a escribir ya desde los tres.
En estas primeras edades, el niño necesita mucho
contacto con sus padres y cuidadores, necesita
moverse en plena libertad, experimentar con su
cuerpo y explorar el entorno. Necesita disfrutar de las
cosas que le plantamos hacer en el aula. Tener todas
las oportunidades para aprender y desarrollarse
plenamente, sin metas, sin exigencias, sin presión.

“La Estimulación Temprana no ha
 de entenderse como algo
separado del resto de actividades que
se realizan en la escuela infantil”.

El sistema educativo exige logros por parte del niño
sin atender a si el niño cuenta con las herramientas
neurológicas, sin percatarse de si el niño está
preparado para lo que se le exige. Presiona al niño y
lo aburre al ofrecerle actividades poco estimulantes
y motivadoras, actividades que no corresponden a su
momento de maduración. La Estimulación Temprana
tiene muy en cuenta este momento en cada niño
y jamás le presiona para obtener resultados. La
Estimulación Temprana da sin esperar recibir a
cambio. Pero la experiencia de quienes la llevamos
a cabo nos muestra que cuando de esta manera
actuamos, los niños lo dan todo.






lunes, 12 de enero de 2015

VIDEOS SOBRE EL MÉTODO PADOVAN

En estos 3 vídeos podemos ver cómo se realizan algunos ejercicios del MÉTODO PADOVAN
Para más información puedes leer alguna de las otras entradas publicadas en este blog sobre  este método









Para más información,

sábado, 20 de diciembre de 2014

FELICITACIÓN Y ENTREVISTA EN TELEVISIÓN DE LA ASOCIACIÓN LAZTANA


Desde la Asociación LAZTANA para el Desarrollo y la Estimulación Infantil, os deseamos todo lo mejor para estos días navideños y para el nuevo año 2015.
EGUBERRI ETA URTE BERRI ON!

Aprovechando la oportunidad que nos ha dado Tele7 al entrevistarnos, os dejamos el vídeo para que nos conozcáis mejor.

Hemos de agradecer a la asociación ESTIMA por habernos guiado en la creación de Laztana y a lo largo de nuestro primer año de andadura. Y muy especialmente a la asociación ADALID de Burgos, por haber sido realmente nuestra primera inspiración. Gracias también a nuestros socios y a todos los que os habéis acercado a Laztana y habéis creído en nuestro proyecto.



viernes, 19 de diciembre de 2014

NOCIONES BÁSICAS DE BABYGYM

Si te gustan los bebés, tienes uno o trabajas con ellos, te interesará informarte sobre el método BABYGYM.
Un método que busca que los padres y cuidadores comprendan la importancia del desarrollo en el primer año de vida y de esta forma puedan acompañar al bebé en ese desarrollo para que sea lo más pleno posible.





martes, 2 de diciembre de 2014

RETENCIÓN: LA ESCUELA DEBE ESPERAR



Por el Dr. Jordi Catalán

A raíz de la propuesta que han hecho los padres de niños prematuros, expongo mi opinión profesional.

Considero muy acertado “retener” un año la entrada en la escuela, a los niños prematuros que no hayan podido estructurar los requisitos para afrontar con garantías el aprendizaje académico previsto en educación infantil. Hay que partir de una importante premisa neurológica: para que se produzca el aprendizaje es necesario que la estructura cerebral (sensorio, circuitos, áreas cerebrales) esté preparada.

Para iniciar el aprendizaje de la lectura y la escritura, es necesario tener una buena coordinación motriz de los movimientos gruesos y finos, tener un correcto nivel de atención, dinámica rítmica estable, lenguaje comunicativo en las dos direcciones, y lo más importante, haber iniciado un sólido proceso de la organización lateral.

La retención es la primera medida que se debe tomar para disminuir el escandaloso número de niños con fracaso escolar. Cuando un niño/a inicia el aprendizaje académico con dificultad, se produce una respuesta natural, la falta de motivación. “No me interesa porque me cuesta”. Además es muy difícil, teniendo en cuenta la velocidad de exigencia actual en la adquisición de los aprendizajes, recuperar las diferencias existentes con los nacidos en el mismo año. Se inicia un camino tortuoso.

En la actualidad es muy difícil, por problemas administrativos, repetir curso hasta que no se alcanza el segundo curso de Primaria, al finalizar la etapa inicial. Cinco cursos (3 de preescolar y 2 de Primaria) de experimentar el fracaso, de ser distinto a los demás, no alcanzar los objetivos previstos en el curso… Y cuando tienes, con más o menos dificultad, tu grupo de amigos, tienes que repetir y ver como se alejan.

Considero que esta medida, la retención, debe ser más amplia y aplicarse a otros colectivos.

Se debe aplicar a los niños adoptados después de haber cumplido el año de vida. Frecuentemente no han tenido un normal proceso de estimulación y organización sensopsicomotriz, a parte de la baja atención emocional.

Niños con desarrollo lento, psicomotricidad enlentecida por cuadros de hipotonía, metabolopatías, inmadurez, niños con retraso madurativo por haber sufrido operaciones quirúrgicas importantes durante los primeros meses de vida, intolerancias alimenticias que han debilitado su proceso de crecimiento.

No hay que olvidar a los niños que por múltiples razones presentan un importante retraso en la aparición del habla. No hay que olvidar que la lectoescritura es una especialización cultural del lenguaje.

Y por último, otro colectivo a considerar, es el de los nacidos en el último trimestre del año.

Por mi experiencia profesional de más de 30 años atendiendo a niños con dificultades en el desarrollo y en el aprendizaje, diseñando programas de reorganización neurofuncional individuales y específicos para cada niño, (potenciando la coordinación motora, organizando una buena lateralidad, indicando entrenamiento visual, estimulación auditiva… según las necesidades de cada caso), puedo afirmar que frecuentemente las dificultades escolares se derivan de una mala organización de les bases del desarrollo, durante los primeros años de vida.

Estoy convencido de que esta adaptación disminuirá el número de niños que empiezan a vivir la escuela a la defensiva, no disfrutan del aprendizaje, temen el fracaso, tienen episodios de ansiedad, tienen poco interés, le ponen poca atención a las tareas académicas… El equilibrio emocional del niño debe ser el primer objetivo educativo, alcanzar rápidos aprendizajes académicos es secundario.
Creo que la retención es una excelente propuesta y ojalá que se aplique en breve en todos los supuestos mencionados.

Dr. Jordi Catalán


Para más información,

miércoles, 26 de noviembre de 2014

UN NUEVO CONCEPTO DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA: SISTEMA INTEGRADOR DE METODOLOGÍAS


 Por Rosina Uriarte

El pasado 15 de noviembre de 2014, nos reunimos profesionales internacionales del mundo de la enseñanza en el VII Foro Europeo de Educación y Libertad en Madrid. Acompañándonos en este encuentro había cientos de asistentes procedentes de gran parte de los colegios privados de todo el país.
Las ponencias a las que tuve la suerte de asistir, fueron todas interesantísimas. Se expusieron métodos e ideas novedosas para la Educación Infantil.
Sin embargo, lamentablemente fui la única que mencionó el “desarrollo infantil” y el “cerebro”. Me gustaría que tuviésemos la formación necesaria para poder considerar el desarrollo infantil en nuestras metodologías. Que perdiésemos el miedo a hablar del cerebro, y que tuviésemos bien presente que los niños necesitan alcanzar un óptimo desarrollo cerebral para enfrentarse a su escolaridad.
Por este motivo, el período de la Educación Infantil es tan importante. En este período es cuando podemos ver si un niño ha madurado neurológicamente como sería de esperar (perdamos también el miedo a la palabra “neurológico”, que hace referencia al sistema nervioso, al cerebro, ya que es éste el que aprende en el colegio, el que se mueve, el que habla, se relaciona, lee, escribe, realiza cálculos matemáticos… el cuerpo del niño es tan sólo el vehículo que utiliza el cerebro para hacerlo todo). Y es el período en el que podemos actuar para corregir aspectos que no evolucionan como quisiéramos, o para prevenir que puedan surgir.
A continuación dejo un resumen de mi ponencia “Un nuevo concepto de Estimulación temprana: sistema integrador de metodologías”.
La Estimulación Temprana se basa en los conocimientos de la neurociencia sobre cómo se desarrolla el cerebro, cómo funciona y cómo su grado de maduración afecta el aprendizaje y el comportamiento del niño.
Resulta, sin embargo, habitual que se critique y se desestime la Estimulación Temprana cuando se discuten métodos utilizados en la Educación Infantil. Normalmente estas críticas se deben al desconocimiento sobre la Estimulación Temprana, sus objetivos y las técnicas utilizadas. Sobre el por qué utilizamos estas técnicas y cómo lo hacemos.
Lo más curioso es que en ocasiones, son los propios educadores quienes más oposición muestran. Pienso que la única razón posible es, de nuevo, el desconocimiento.
Mi intención es demostrar cómo no debe existir una contradicción entre diferentes métodos que puedan utilizarse en la Educación Infantil, sino todo lo contrario: que no sólo es posible combinarlos, sino que resulta de lo  más conveniente hacerlo.
Cuando hablamos de “desarrollo infantil” nos referimos muy especialmente al desarrollo cerebral del niño. El cerebro no madura por sí solo, porque esté programado para hacerlo, sino que necesita de la estimulación del entorno para crecer, desarrollarse y funcionar adecuadamente.
El objetivo primero y último de la Estimulación Temprana es apoyar este desarrollo para que sea lo más pleno posible.
Este objetivo se traduce en fomentar la constitución del mayor número posible de conexiones neuronales, y que éstas, tras la repetición, se conviertan en circuitos neurológicos que no sólo desarrollen física y estructuralmente el cerebro del niño, sino que le doten de funciones y habilidades que puedan servirle a lo largo de toda su vida. Esto se pretende lograr ofreciendo al niño gran variedad de estímulos de calidad.
Otro de los objetivos de la estimulación temprana es crear un amplio abanico de intereses en el niño. Intereses en diferentes áreas por las que pueda sentir curiosidad en su futuro aprendizaje escolar y en la vida en general. Por este motivo le brindamos estímulos relacionados con muchas áreas y trabajamos el desarrollo motor, el lenguaje, la lectura, un segundo idioma, el arte, las ciencias (los llamados “conocimientos enciclopédicos”), las matemáticas, la música, etc. La edad de la Educación Infantil es un momento excelente para esto pues al niño pequeño le interesa absolutamente todo lo que le planteemos de una forma atractiva. Y es el momento de hacer que las cosas que ahora le atraen, le interesen más adelante.
Para conseguir nuestro gran objetivo de crear nuevos circuitos neuronales, debemos tener en cuenta unas premisas que marcarán la realización de cualquier actividad dentro de la estimulación temprana.
Éstos son los requisitos que debe cumplir una actividad de Estimulación Temprana:
-           Adecuación al desarrollo del niño. Esto quiere decir que la actividad debe ser acorde a las capacidades y necesidades del niño en el momento del desarrollo en el que se encuentra. No debemos pedir al niño que realice acciones para las cuales aún no esté preparado.
-           Atracción. La actividad debe atraer al niño y éste debe disfrutar con ella. Para lograrlo debemos utilizar estímulos con la suficiente intensidad y calidad de forma que llamen la atención del niño.
-           Brevedad. La actividad debe ser corta para que el niño mantenga su atención el tiempo suficiente y no llegue a aburrirle haciendo que pierda el interés.
-           Rapidez. Los adultos tendemos a ir demasiado despacio, perdiendo con ello la atención del niño. La rapidez con la cual se ofrecen los estímulos (especialmente visuales y auditivos) influye en el aprendizaje y en el logro de los objetivos perseguidos por la Estimulación Temprana (el aprendizaje no es uno de sus objetivos, sino una “feliz consecuencia” de hacer bien el trabajo).
-           Repetición. Repetir los estímulos es vital para que las conexiones neuronales creen circuitos. Es así como madura el niño y aprende: a base de repetir y repetir… lo que no se repite un número suficiente de veces no llega a automatizarse y convertirse en una herramienta cerebral que pueda utilizarse toda la vida en distintas situaciones.
-           Continuidad. Junto a la repetición es muy importante la continuidad. Esto quiere decir que no es suficiente con repetir un número de veces si estas repeticiones están demasiado espaciadas en el tiempo. La estimulación debe ser diaria siempre que esto sea posible (de lunes a viernes en el colegio).
Las actividades que cumplen estos requisitos están estructuradas y ordenadas para cumplir los objetivos buscados. Pero es importante dejar claro que la estimulación temprana no quita a los niños de jugar, de experimentar o de crear su propio aprendizaje, sino que les ofrece una nueva forma de hacerlo. Los niños lo disfrutan porque ellos viven el aprendizaje y la realización de cosas nuevas como el mejor de los juegos. Y por supuesto, que junto a estas actividades estructuradas, el niño deberá jugar y experimentar de forma libre también. La estimulación temprana no debe quitarle a un niño jamás de hacerlo.
La Estimulación Temprana no contradice ni debe oponerse o sustituir ningún otro método pedagógico aplicado en el aula. La Estimulación Temprana debe considerarse como Doman la denomina: “un regalo”. Por lo tanto, es algo que añadimos al currículo escolar con la intención de enriquecerlo y completarlo.
El aprendizaje se realiza tal y como nos explica el Constructivismo: pasando de lo conocido a lo nuevo, de lo concreto a lo abstracto. El aprendizaje va “construyéndose”  paso a paso gracias a nuevas experiencias que motivan al niño a pasar de un estadio más precario a otro más elaborado. El aprendizaje debe ser siempre activo y las emociones (la motivación y el interés del niño) determinarán el grado de implicación del alumno en su propio aprendizaje.
Sólo cuando existe experimentación, manipulación, descubrimiento… es cuando se produce el verdadero aprendizaje.
La Estimulación Temprana cuenta con muchas actividades estructuradas, que requieren que el niño sea un mero “espectador” como en el caso de los bits de inteligencia, por ejemplo (esto no es así en las actividades de movimiento o manipulación). Estas actividades se componen muchas veces de áreas de interés muy alejadas del niño, sobre las que éste no posee ningún conocimiento previo.
En esta propuesta, el niño no experimenta, no dirige su aprendizaje de lo conocido a lo novedoso… Todo es novedoso.
Es lógico que parezca que estamos hablando de dos enfoques totalmente contradictorios.
La principal diferencia que marca ambos enfoques metodológicos, es el objetivo. Estamos hablando de dos objetivos diferentes, que de ninguna manera han de contradecirse el uno al otro, sino que deben complementarse si queremos apoyar al niño en su desarrollo de la forma más completa posible en estas tempranas edades.
- El objetivo de otros métodos: el aprendizaje
- El objetivo de la Estimulación Temprana: crear circuitos neuronales
Ambos enfoques inciden en el objetivo del otro. En el aprendizaje que surge de aplicar cualquier otro método pedagógico se crean circuitos neuronales y se ayuda al niño a desarrollarse de forma global.
Y en la Estimulación Temprana también se produce el aprendizaje pues éste no debe ser solamente significativo y partir siempre de lo conocido ya por el alumno, también es importante que se le ofrezca al niño cosas nuevas. Lo novedoso le atrae especialmente, mantiene su atención y le motiva a aprender. Y lo que hacemos con la Estimulación Temprana es acercar al niño a cosas que no tiene en su entorno, como el Coliseo Romano, o los planetas, por ejemplo. Cosas que normalmente no puede manipular ni experimentar con los sentidos (salvo el visual y el auditivo), pero siempre que sea posible, el trabajo de la Estimulación Temprana debe ir también acompañado de objetos manipulables, o que puedan experimentarse con otros sentidos. Una fotografía no debe sustituir a un objeto real que podemos poner al alcance del niño.
En la Estimulación Temprana ofrecemos al niño información sobre la que no dispone de conocimientos previos, le damos estímulos novedosos y le introducimos en áreas desconocidas para él, pero no creamos ningún tipo de desequilibrio pues no pedimos al niño nada de su parte (no se le presiona para que aprenda).
Combinemos ambos objetivos y enfoques metodológicos: demos al niño estímulos para desarrollar su cerebro mientras también le guiamos en el descubrimiento de su propio aprendizaje. Enriquezcamos su medio con estímulos que no le son familiares, mientras le dejamos que explore su entorno familiar y siga aprendiendo de ambas situaciones.
Demos al niño todas las oportunidades que necesita: los programas de repaso de patrones básicos del desarrollo neuromotor (actividades de movimiento dirigidas y repetidas que repasan las principales etapas del desarrollo físico a través del movimiento) y también juego libre y simbólico.
No podemos dirigir y estructurar todo el aprendizaje del niño, pero tampoco debemos perder el precioso tiempo en estos primeros años.
“El objetivo básico de cualquier programa educativo….: acercar al niño al máximo nivel de desarrollo global de todo su potencial.”, nos dice el doctor Jorge Ferré. ¿Y qué es mejor para acercar al niño a su máximo potencial? ¿Dejarle a la merced de los estímulos de su ambiente y permitir que construya su propio aprendizaje? ¿U ofrecerle un ambiente estimulante en el que pueda hacerlo?



"MANUAL DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA. ESOS PRECIOSOS PRIMEROS AÑOS" por Rosina Uriarte Álvarez

Para más información,

 
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