Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".

lunes, 8 de febrero de 2016

DESARROLLO VESTIBULAR





Hoy hablaremos de un tema, que en Atención Temprana es un área de trabajo fundamental y básica.

Desde los primeros días que comenzamos a intervenir con los bebes, hasta que dejan el

CDIAT (6 años), incluimos en su programación actividades para desarrollar el sistema vestibular.


¿En qué consiste la estimulación vestibular? Es un conjunto de ejercicios que ayudan a regular el sentido del movimiento y del equilibrio. Sabemos que el equilibrio permite al cuerpo mantener una postura estable compensando la acción de la gravedad, situar nuestro cuerpo en el espacio y controlar nuestros movimientos con respecto al mismo. A lo largo de los primeros años el bebe, esta en constante avance y evolución de su control postural (movimiento y equilibrio), pasando por distintas fases como, control cefálico, volteo, sedestación, arraste, gateo, bipedestación, marcha rápida ,correr, trepar etc., etc..


Tres son los sistemas que participan en la trasmisión de información que permite al cerebro organizar y desarrollar un buen control postural y equilibrio.

A-Sistema del oído interno o sistema vestibular. Anticipa información sobre los cambios y prevé las adaptaciones necesarias para realizar un desplazamiento correcto.


B-Sistema visual. Permite mantener estable la mirada y la imagen en la retina. Los ojos giran en la dirección opuesta a la cabeza. Esta estabilidad de la mirada es una clave del equilibrio.


C-Propioceptores: Son unos receptores repartidos por todo el cuerpo, que informan del funcionamiento armónico de los músculos, generando una adaptación del tono muscular para afrontar la nueva situación motora. Calculando la velocidad y dirección de los movimientos que se han de realizar ante cada nueva situación.


¿Que ocurre si el sistema vestibular no tiene un adecuado funcionamiento? 
En los bebes podemos apreciar dificultades para mantener la cabeza erguida, para mantenerse sentado sin ayuda, retraso en el gateo, tardanza en la marcha independiente etc. En los más mayorcitos, dificultad en sortear obstáculos con un mayor número de caídas, deficiencias de equilibrio, coordinación etc.


¿Cuál será el objetivo de la intervención? Enseñarles a controlar sus percepciones y ayudarles a elaborar las respuestas adecuadas. Será a través de la práctica organizada y sistemática de movimientos en cadena, como podrá dar una respuesta correcta a las demandas del entorno.


¿Qué ejercicios podemos poner en práctica? Si observamos atentamente las conductas de los papas con sus hijos, vemos como de forma intuitiva se realizan juegos activos y de movimiento que proporcionan una adecuada estimulación vestibular y propioceptiva. Siendo conscientes de su importancia, seguro que los padres reforzarán su frecuencia.


En los primeros meses:


• Los acunamos con ligero balanceo, les agrada que los muevan en forma suave y rítmica. De delante hacia detrás, de derecha a izquierda, de arriba abajo.


• Los estrechamos contra nuestro cuerpo cuando estamos sentados o andando. Los trasladamos de distintas maneras, de espaldas, frente a nosotros, boca abajo boca arriba.


• En los momentos de cambio de pañal, lo giramos boca abajo, boca arriba, les incorporamos las piernas etc.


• En períodos de juego lo levantamos hacia arriba, le damos alguna vueltas, lo bailamos, etc.


• Jugamos en colchoneta a girarlo y en general lo dejamos en el suelo para que su cuerpo ruede, se desplace y experimente. Aquí en el momento suelo, estimularemos enormemente el sistema propioceptivo, encargado de trasmitir información correlacionando y armonizando las partes de su cuerpo y el espacio que en ese momento ocupa.



En los primeros años: Como padres podemos cuestionarnos, ¿por qué a nuestros hijos les gustan y disfrutan con estos juegos de movimiento?. La estimulación vestibular aporta al niño unas sensaciones, emociones, efectos muy satisfactorios y agradables que le inducen de forma inconscientes a repetirlos, contribuyendo de esta manera a ejercitar y desarrollar unos objetivos muy concretos, entre ellos el equilibrio y la coordinación. Podemos animarlos a juegos del tipo, caballitos de feria, camas hinchables o elásticas, piscinas de bolas, columpios, módulos multijuegos que forman estructuras modulares de laberintos, puentes colgantes, toboganes, túneles, etc. El niño y el juego son compañeros de viaje inseparables. Siempre hemos de facilitarles el juego y no olvidar que debemos de formar parte de el. Aquí les dejo un video, de un juego de estimulación vestibular 
para niños.

domingo, 17 de enero de 2016

EDUCACIÓN: UN CASO EJEMPLAR

Foto de Rosina Uriarte.

Mensaje de JUAN PUNDIK de Plataforma Internacional Contral La Medicaclización de la Infancia: http://www.plataformaicmi.org/
EDUCACIÓN: UN CASO EJEMPLAR
Voy a empezar esta conferencia contándoles brevemente la historia de un hombre que nació un 14 de marzo de 1879. Luego les diré de quién se trata, aunque tal vez ustedes lo reconozcan. Se trataba de un niño que nació en la antigua Prusia, en el seno de una familia judía de clase media. Prusia estaba gobernada por Otto von Bismark y era conocida por ser un estado con una disciplina estricta, obediencia a los mayores y a la autoridad. Esta característica imperaba también en sistema escolar, donde era una práctica común humillar a los alumnos. El niño de quien les he hablado tuvo dificultades: no habló hasta los dos años y medio. Sus padres, en esa época, pensaban que sufría algún retraso mental, idea que se sostenía a causa del extraño aspecto del niño, que desde el nacimiento presentaba una cabeza bastante mayor que el tamaño normal. Más adelante, cuando comenzó a hablar, se lo encontraban en diversos momentos moviendo los labios en silencio, como si hablara solo y repitiendo cada una de las frases que pronunciaba. A los cinco años empezó a recibir clases de violín y la música ejercía un efecto benéfico sobre él, lo tranquilizaba ya que a pesar de tener un aspecto apacible, repentinamente explotaba en rabietas y arremetía contra su profesor o la hermana, mostrando siempre un gran estado de inquietud.
Todas estas conductas continuaron hasta los 7 años. Por esa época su padre le regaló una brújula y este objeto capto toda su atención, aislándolo de su entorno. Cambió varias veces de escuela porque no lograba adaptarse. Los profesores relatan que tardaba mucho en contestar a sus preguntas, como si se quedara bloqueado y éstos no percibían ningún interés del niño por nada en especial. De hecho, como sus bloqueos obstaculizaban el desarrollo de la clase, le golpeaban las manos con una vara, con la idea de que este castigo era el mejor modo de enseñar al niño a pensar con rapidez. A los 15 años, a causa de un traslado de los padres desde Munich, ciudad en la que vivían, queda bajo cargo de otra familia para continuar sus estudios en la escuela a la que iba. Él no soportaba esta escuela y de un día para otro la abandona sin consultar a nadie. Bien, ésta es la parte de la historia que quiero contarles. Estamos hablando de un niño nacido ahora hace 130 años. (Evidentemente no ha sido mi paciente). Sin embargo para introducirnos en el tema les propongo que hagamos un ejercicio de actualización. ¿Qué hubiera pasado si este niño hubiera nacido hacia el final del siglo XX? Tal vez hubiera sido un “usuario”del sistema de salud.
Según la edad a la que hubiera llegado al sistema de salud, lo hubiéramos atendido en nuestros dispositivos de Salud Mental, intentando de la mejor manera posible encontrar el nombre que designara a aquello que le ocurría. Por otra parte, si hubiéramos detectado algún índice de negligencia tal vez el sistema de protección hubiera puesto un ojo vigilante sobre él y su familia, para así protegerlo. Si hubiera llegado a los 2 años y medio hubiéramos dicho que el problema de este niño era el de un Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD), y su retraso en el habla hubiera sido el signo principal y, tal vez viendo el tamaño de su cabeza, le hubiéramos indicado la necesidad de hacer estudios neurológicos buscando en el cerebro la causa de este retraso en la evolución. Luego aparecen los movimientos en los labios y esa aparente ecolalia que nos hubiera hecho pensar en una actividad, tal vez, alucinatoria (¿UN AUTISMO?, ¿UN SÍNDROME DE ASPERGER?).
Más adelante las rabietas y la fijación por un objeto lo hubiera introducido en la categoría de Trastornos Conductuales y, por otra parte, la inquietud permanente, junto con su bloqueo en los aprendizajes, nos hubiera acercado a un TDAH. Finalmente, al llegar a la fuga de la escuela en la adolescencia, sumada ésta a la negativa a informar a los padres, podríamos haber pensado en un Trastorno Oposicionista Desafiante. Con todo este cuadro, en la actualidad este niño hubiera recibido sin duda tratamientos de diversos tipos. Según lo diagnosticado, hubiéramos indicado una orientación u otra en psicoterapia y también le hubiéramos medicado. Por el lado del sistema de protección, tal vez hubiéramos pensado en diversas posibilidades de alejamiento o intervención en el hogar con tal de preservarlo y permitirle hacer su propio proceso. En resumen, por un lado y por el otro, buscaríamos curarlo y protegerlo, usaríamos multitud de recursos y tal vez no conseguiríamos lo que deseábamos.
¿Qué ocurrió con este niño que pintaba tan mal? Aquel niño nacido a finales del siglo XIX, no recibió ninguno de estos tratamientos, excepto el disciplinario escolar que él, según diversos testimonios, no podía soportar; pero gracias a su tío Jacob, un ingeniero con buena formación en matemáticas, comenzó una etapa de aprendizaje impulsado por el placer frente a los descubrimientos que su tío transmitía y así, poco a poco, se convirtió en Albert Einstein.
Primera parte de la Conferencia Inaugural pronunciada por Susana Brignoni, en la Jornada de Debate titulada Uso de la medicación, uso de la palabra de la Fundación Nou Barris y publicada en el nº 13 mayo 2015 de la Revista L´Interrogant de Barcelona órgano de la Fundación. Susana Brignoni es psicóloga y psicoanalista (ELP-AMP) y pertenece al Consejo de Dirección de la Fundación.
Para defendernos de los falsos neurocientíficos y la invasiva industria farmacéutica envía tu adhesión a:
plataformaicmi@comunicar.e.telefonica.net
Plataforma Internacional contra la Medicalización de la Infancia
Juan Pundik
Presidente
Para más información puedes consultar nuestra web plataformaicmi.org

martes, 5 de enero de 2016

CURSO ONLINE DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA

ESTIMULACIÓN TEMPRANA / CURSO ONLINE

IMPARTIDO POR: ROSINA URIARTE ÁLVAREZ,
 especialista en estimulación temprana y desarrollo de los bebés.



DIRIGIDO A: padres, docentes u otros profesionales relacionados con el mundo infantil y público en general.

INFORMACIÓN: aulavirtual@psimatica.net  (Psic. Gladys Veracoechea, Directora del Aula Virtual. Telf: 654862607 y 0034 91 4475052 (Madrid)
http://www.psimatica.net/

ESTRUCTURA DEL CURSO: ha sido dividido en dos partes, con una duración de dos meses cada una (duración total: cuatro meses).

METODOLOGÍA: El curso se imparte totalmente por internet, sin horarios prefijados. Los participantes se inscriben y de inmediato reciben un nombre de usuario y contraseña para ingresar al curso. Disponen de dos meses para hacer la parte que corresponda. Cada participante irá a su propio ritmo para cumplir con el estudio de todos los temas, de acuerdo a su disponibilidad de tiempo, dentro de ese lapso establecido. Para hacer la segunda parte del curso es indispensable haber aprobado la primera.

PRECIO TOTAL: 280 euros, que pueden pagarse al inicio del curso o dividir el pago en dos (140 euros cada una), al inicio de cada parte.

CONTENIDOS GENERALES:

Qué es la estimulación temprana. La estimulación del bebé en su primer año de vida (táctil, visual, auditiva, kinestésica). Las etapas del desarrollo psicomotor en el primer año de vida (psicomotricidad gruesa: levantar la cabeza, rodar, mantenerse sentado, arrastre, gateo, primeros pasos. Psicomotricidad fina). Estimulación temprana de 1 a 6 años (estimulación visual y auditiva, bits de inteligencia, lectura, segundo idioma, matemáticas, música, psicomotricidad, estimulación táctil, gusto y olfato). Evaluación y revisión con otras técnicas. Estimulación temprana y otros métodos pedagógicos.

Cada uno de estos aspectos constituye un tema, es estudiado por separado y documentado profusamente.




"MANUAL DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA. ESOS PRECIOSOS PRIMEROS AÑOS" por Rosina Uriarte Álvarez

miércoles, 30 de diciembre de 2015

EJERCICIOS TERAPIA MOVIMIENTOS RÍTMICOS (TMR)


¿En qué casos se aplica esta terapia?
Dislexia y dificultades de aprendizaje.
Hiperactividad.
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
Problemas de atención y concentración.
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo.
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
Malas posturas.
Pobre coordinación mano-ojo.
Poco equilibrio.
Pobre coordinación.
Malas posturas a la hora de escribir.
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres.
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.
Mareo por movimiento.
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos.
Mala letra.
Se distraen fácilmente.
Impulsividad.
Problemas de organización.
Todos éstos son posibles síntomas de reflejos primitivos no integrados.

¿Qué son los reflejos primitivos?
Al principio el bebé vive en un medio acuoso, dentro del útero materno, donde se desarrolla y después debe comenzar a vivir por sí mismo.
Para sobrevivir, el bebé viene dotado de unos movimientos automáticos dirigidos desde el tronco encefálico que son los reflejos primitivos.
Estos movimientos automáticos le permiten al bebé ayudar a descender por el canal del parto, o succionar por ejemplo.
No obstante estos reflejos deben tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro; lo que permite el desarrollo neurológico del bebé.
Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no solo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción sensorial y cognitiva.
La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad.
Por el contrario, cuando un proceso concreto no se hace de forma automática, requiere del niño un esfuerzo continuo y consciente, lo que lleva a un agotamiento prematuro.
Si detectamos un reflejo que no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño.
Si hay varios reflejos-no-integrados posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico. En este caso, crearemos un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos primitivos no inhibidos y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional.

Terapia de Movimiento Rítmico (TMR)
La terapia de movimiento rítmico son unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebes desde que nacen. Kerstin Linde, es una terapeuta corporal autodidacta fotógrafa de profesión que observó los movimientos que hacían los bebes y según ello desarrollo una serie de ejercicios rítmicos, con el fin de conseguir el desarrollo  neurológico y motor y la estimulación que los bebes consiguen a través de dichos movimientos.
El Dr. Harald Blomberg al tener conocimiento de que  tenía éxito con niños y adultos con discapacidades neurológicas severas decidió conocerla y tratarse. Sus resultados fueron muy buenos a si que permaneció junto a ella en la consulta observando y aprendiendo su metodología de trabajo. Fruto de este trabajo el Dr. Harald Blomberg escribió el libro: “ Helande Liv. Cuoiditas discendi, AB 1998”, que actualmente solo se puede leer en sueco.
El cerebro de los bebes es inmaduro y es la parte del tronco encefálico, la que se encarga de las funciones mas básicas, la que funciona correctamente mientras el resto de las partes del cerebro trabajan solo en una mínima proporción. Cada minuto en la vida de un recién nacido se generan 4´7 millones de conexiones nuevas.  Este proceso se da gracias a la estimulación que el bebe recibe a través de los diferentes sentidos, auditivo, táctil, kinestésico, visual,…siendo cogido, mecido, tocado… pero también a través de los movimientos que el espontáneamente hace.
Tales movimientos se hacen en un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebe levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará….Es importante que el bebe pase por todas las fases del desarrollo pues sino habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no ha recibido la suficiente estimulación.
La TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular  que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco por ejemplo.  
Esta terapia por si sola consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Objetivo: Mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Conseguir en el paciente el desarrollo neurológico y motor y la estimulación que los bebés consiguen a través de dichos movimientos.

Integración de Reflejos Primitivos
El Instituto de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que los patrones de movimiento especifico ejecutados por los seres humanos durante los primeros meses de vida contienen en sí mismo un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos. Si estos movimientos no se han hecho (o no se han hecho lo suficiente) los reflejos primitivos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de la practica de un programa de ejercicios personalizados.
La TMR, por sí sola, consigue la integración de los reflejos primitivos.
También podemos conseguir la integración de los reflejos primitivos, de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos.

Objetivo:
Prevención: Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Terapia: Una segunda oportunidad al cerebro... Integrar los reflejos primitivos que permanecen activos en algunos niños y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo, e incluso emocional.
Aplicar de 10 a 15 minutos diarios. No hacerlos más tiempo ya que es un gran estimulación para nuestro cerebro.




viernes, 18 de diciembre de 2015

NUEVO LIBRO SOBRE ALIMENTACIÓN Y MADURACIÓN NEUROLÓGICA de Mercedes Aguirre



"Conocer y alimentar el cerebro de nuestros hijos" es el título del nuevo libro de la doctora en biología Mercedes Aguirre, en el que dedica una parte a la maduración neurológica, donde la Optometría Comportamental juega un papel relevante. El libro contiene un anexo con un listado de profesionales que trabajan con terapias de maduración neurológica, entre los que se encuentran un buen número de socios de SIODEC.
La cuestión que trata el libro con más extensión es la importancia de la alimentación en el apoyo al desarrollo cognitivo y emocional de niños y adolescentes. El libro pretende ser una guía para ayudar a padres o profesionales que trabajan con niños y muestra algunos aspectos relevantes de nuestra alimentación y la manera como pueden afectar a los procesos cognitivos y al comportamiento. La autora explica "además de la alimentación, otras técnicas todavía poco conocidas son claves a la hora de mejorar las capacidades cognitivas y el comportamiento de un niño". En este sentido, Aguirre dice que "creemos sinceramente que el conjunto de terapias que se presentan en este libro, junto con la guía de hábitos alimencios expuesta, forman un conjunto de medidas muy potentes y con un gran potencial de mejora en niños con problemas de aprendizaje y comportamiento". Todo ello, a partir de la idea que un ótpimo rendimiento académico se apoya sobre cuatro rutas bien definidas: La visión, la audición, la lateralidad y motricidad y la alimentación, que requieren de contar con una buena integración sensorial. La conclusión es que "a través de lo que se podrían denominar como «terapias de
maduración neurológica», es posible dar «una segunda oportunidad»
al cerebro de estos niños para que alcance un grado de maduración
neurológica que les permita mejorar su desempeño escolar y social.
Se trata de técnicas novedosas y no invasivas, sin duda un elemento
que las hace aún más atractivas."
Hay que recordar que Mercedes Aguirre impartió en 2013 un curso organizado por SIODEC, con ediciones en Madrid y Barcelona, titulado"Visión y cognición: la importancia de la nutrición". En esta misma página podéis encontrar la entrevista que se le hizo a la doctora Aguirre con motivo de este curso.
Podéis acceder a más información sobre el libro a través del blog de Mercedes Aguirre. Está disponible en las principales librerías y también en nuashop.com.