martes, 12 de diciembre de 2017

DESARROLLO INFANTIL. ROSINA URIARTE

¿TIENES DUDAS SOBRE CÓMO ACOMPAÑAR A TU HIJO/A EN SU DESARROLLO?
¿TE GUSTARÍA SABER CÓMO APOYARLE PARA QUE LLEGUE A TODO SU POTENCIAL?
¿HAY ALGO QUE TE PREOCUPE?

ROSINA URIARTE. 
Licenciada en Filosofía y Letras. Diplomada en Educación Infantil. Máster en Neuropsicología y Educación. Especialista en Estimulación Temprana. Monitora de Reflexología Podal Infantil del método Ángeles Hinojosa. Educadora de Masaje Infantil por IAIM (Asociación Internacional de Masaje Infantil). Presidenta de la Asociación LAZTANA por el Desarrollo y la Estimulación Infantil. Directora del Centro Brisbane de Desarrollo y Estimulación Infantil.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

DESCUBREN DE DÓNDE VIENE LA SEÑAL QUE PONE EN MARCHA EL PARTO: DE LOS PULMONES DEL BEBÉ

Publicado en Bebés y Más
Descubren de dónde viene la señal que pone en marcha el parto: de los pulmones del bebé


¿Os habéis preguntado alguna vez qué es lo que hace que unas mujeres den a luz a sus bebés en la semana 38 y que otras lo hagan en la semana 41? ¿Nunca os habéis preguntado cuál es la señal que indica que el bebé debe nacer? Porque hay quien piensa que es el cuerpo de la madre el que dice que ya es el momento y hay quien piensa que es cosa del bebé y, en condiciones normales, son los segundos los que tienen razón.
Investigadores del Southwestern Medical Center de la Universidad de Texas (EEUU) han descubierto con sus experimentos de dónde proviene la señal que pone en marcha el parto, es decir, han hallado el principio de todo, el botón rojo de "Parto", y no está en la madre, sino en el bebé, que nace gracias a sus pulmones.
Las manzanas no caen hasta que están maduras
¿Cuándo cae una manzana? Pues cuando está madura. Unas antes, otras después. Con los bebés pasa lo mismo: no nacen hasta que no están preparados y por eso cada vez hay más reticencias a la hora de provocar partos en tal o cual semana. ¿Y cuándo está un bebé preparado para nacer? Pues cuando está preparado para vivir en el exterior, cuando sus órganos están lo suficientemente maduros y, sobre todo, cuando está capacitado para respirar. Es decir, son los pulmones los que dicen cuándo serán capaces de hacer perfectamente su función y son ellos los que dicen cuándo puede o no puede aún nacer un bebé.
¿Y cuándo están maduros? Pues en el momento en que tienen suficiente surfactante. El surfactante pulmonar es una sustancia que todos tenemos en nuestros alveolos pulmonares cuya misión es permitir la respiración. Para ahondar más en el tema, los alveolos son como saquitos que se vacían al espirar y como en ese momento quedan prácticamente sin aire, podrían colapsarse (juntarse una pared con otra) y dificultar la siguiente inspiración. Pues bien, el surfactante evita que eso suceda.
Las proteínas SRC-1 y SRC-2
Para el descubrimiento hicieron varios experimentos con ratones. Con ellos encontraron dos proteínas, la SRC-1 y SRC-2, que controlan los genes del surfactante pulmonar. Hasta momentos antes del nacimiento no se activan, preparando así los pulmones para la vida exterior y promoviendo el inicio del parto.
Otro factor que afecta al momento del parto es el activador de plaquetas (PAF). Dicho factor aumenta la concentración de plaquetas en el feto, también para prepararlo para su vida de bebé. Sin embargo, parece que no afecta tanto en el momento de dar la señal porque cuando a algunos ratones les redujeron dicho factor el parto sucedió unas 12 horas después (que equivale a una semana más de embarazo en humanos).
Ahora bien, ¿qué pasó cuando inhibieron la función de las dos proteínas comentadas y, en consecuencia, los pulmones no tuvieron surfactante suficiente? Los partos se atrasaron una media de 38 horas, que equivalen a unas 3-4 semanas de embarazo en una mujer.
¿Y cómo sucede todo ello?
En los últimos días de maduración del feto, las proteínas SRC-1 y SRC-2 empiezan a provocar un aumento de secreción de surfactante en los pulmones y, a la vez, el factor activador de plaquetas se pone en marcha. Este aumento se ve reflejado en el líquido amniótico, donde aumenta la concentración de estas sustancias. El útero debe ser sensible a ello, porque la consecuencia es que se produzca una respuesta inflamatoria del mismo y empiece de ese modo el parto.
En cualquier caso, para comprender mejor este proceso, los investigadores ya han explicado que van a estudiar todo lo que sucede después. Es decir, saben qué activa el parto, pero quieren entender bien cómo pasa el mensaje del feto a la madre.
¿Podría esto ayudar a evitar los partos prematuros?

Esa es la intención. La mayoría de muertes neonatales son en bebés prematuros. Además, nacer antes implica a veces tener problemas madurativos, necesitar algunas intervenciones y nacer, en definitiva, con una desventaja más o menos clara con respecto a los bebés nacidos a término. Todo lo que pueda hacerse para evitarse es bienvenido.
Los investigadores están sugiriendo que gracias a su descubrimiento podrán saber exactamente cómo se desencadena el parto y de ese modo, en el futuro, poder controlar de algún modo los niveles de dichas proteínas para evitar los partos prematuros. Vamos, que de igual modo que retrasaron los partos de los ratones, podrían hacer lo mismo, quizás, con los humanos. Obviamente, esto no es más que una hipótesis... luego habrá que ver si hay alguna implicación a dicha solución, es decir, ver que no es peor el remedio que la enfermedad.
Mientras tanto, mientras llegan todas esas investigaciones, los mortales normales y corrientes nos beneficiamos al aumentar nuestra cultura general. Ahora ya sabemos cómo se desencadena el parto.


NO PUDIERON VIVIR SIN LAS CARICIAS

No pudieron vivir sin las caricias
Publicado en Salud Mental Perinatal



Durante el siglo XIX, más de la mitad de los lactantes recluidos en las inclusas morían durante su primer año de vida de una afección denominada marasmo, palabra de origen griego que significa «consunción». La enfermedad también se conocía como debilidad o atrofia infantil.

En fecha tan tardía como la segunda década del siglo XX, la tasa de mortalidad en los lactantes menores de 1 año en diferentes inclusas de Estados Unidos era casi del cien por cien. En su informe de 1915 sobre las instituciones infantiles de diez ciudades distintas, el doctor Henry Dwight Chapin, distinguido pediatra de Nueva York, hizo la asombrosa declaración de que en todas las instituciones, excepto en una, todos los niños menores de 2 años fallecían.

Durante la reunión que la Sociedad Americana de Pediatría celebró en Filadelfia, los distintos participantes en la discusión sobre el informe del doctor Chapin corroboraron los descubrimientos de éste a partir de sus propias experiencias. El doctor R. Hamil señaló, con lúgubre ironía: «Tuve el honor de estar relacionado con una institución de esta ciudad de Filadelfia cuya mortalidad entre los menores de 1 año, cuando la institución los admitía y retenía durante cierto tiempo, era del cien por cien». El doctor R. T. Southworth añadió: «Puedo ofrecer el ejemplo de una institución de la ciudad de Nueva York, que ya no existe, donde, a raíz de la muy considerable mortalidad entre los lactantes admitidos, se acostumbraba a anotar en la ficha de ingreso que la condición del niño era la de desahuciado y así cubrirse las espaldas por lo que pudiese pasar». Finalmente, el doctor J. M. Knox describió un estudio que había realizado en Baltimore:  de los doscientos niños admitidos en distintas instituciones, casi el 90 % falleció a lo largo de un año. El 10 % superviviente, afirmó, consiguió sobrevivir porque salía de las instituciones durante breves períodos bajo la tutela de padres adoptivos o parientes.

Tras reconocer la aridez emocional de las instituciones infantiles, el doctor Chapin introdujo el sistema de alojar a los bebés en los hogares de padres adoptivos, en lugar de dejarlos en los osarios que eran las instituciones públicas. No obstante, fue el doctor Fritz Talbot de Boston quien importó de Alemania, país que había visitado antes de la Primera Guerra Mundial, la idea de «Ternura, Cariño», no tanto en palabras como en la práctica.

Durante su estancia en Alemania, el doctor Talbot visitó la clínica infantil de Dusseldorf; el doctor Arthur Schlossmann, el director del centro, le mostró los pabellones. Éstos estaban pulcros y ordenados, pero lo que despertó la curiosidad del doctor Talbot fué una anciana obesa que llevaba un bebé diminuto en la cadera. «¿Quién es?», preguntó el doctor Talbot, y el doctor Schlossmann replicó: «Oh, ella. Es la Vieja Anna. Cuando hemos hecho todo lo médicamente posible por un bebé y sigue sin mejorar, recurrimos a la Vieja Anna, que nunca falla».

Sin embargo, toda Norteamérica se hallaba bajo la influencia de las dogmáticas enseñanzas de Luther Emmett Holt sénior, profesor de Pediatría en la Policlínica de Nueva York y en la Universidad de Columbia. Holt fue el autor de un folleto, The Core and Feeding of Children, que se publicó por primera vez en 1894 y se hallaba en su quinceava edición en 1935. Durante su prolongado reinado, se convirtió en la autoridad suprema del tema, algo similar a lo que sería el «doctor Spock» en la década de 1960. En este folleto el doctor Holt recomendaba la abolición de la cuna-mecedora, no tomar en brazos al bebé cuando lloraba, alimentarlo a horas predeterminadas, no mimarlo con demasiado contacto físico y, aunque la lactancia materna era el régimen de elección, no descartaba el biberón. Ante esto, la idea de aplicar cuidados tiernos y cariñosos se habría considerado «muy poco científica», por lo que ni siquiera se mencionó, aunque, como hemos visto, en lugares como la clínica infantil de Dusseldorf ya había recibido cierto reconocimiento en fecha tan temprana como la primera década del siglo XX.

Pero no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se llevaron a cabo estudios para hallar la causa del marasmo, cuando se descubrió su considerable frecuencia entre niños de las «mejores» familias, en hospitales e instituciones, entre lactantes que supuestamente recibían la «mejor» y más esmerada atención física. Se hizo aparente que los bebés de los hogares más pobres, con una buena madre, solían superar las desventajas físicas y medrar a pesar de las escasas condiciones higiénicas. Lo que faltaba en el entorno esterilizado de los bebés de clase alta y recibían generosamente los de clases inferiores era amor materno. Tras reconocerlo a finales de la década de 1920, varios hospitales pediátricos empezaron a introducir un régimen regular de cuidados maternales en sus pabellones. El doctor J. Brenne-mann, que durante cierto tiempo había trabajado en una anticuada inclusa donde «la mortalidad se acercaba más al 100% que al 50 %», estableció en su hospital la regla de que debía cogerse a los bebés en brazos, pasear con ellos y ofrecerles cuidados maternales varias veces al día.

En el Hospital Bellevue de Nueva York, donde se instituyeron estos cuidados maternos en los pabellones pediátricos, las tasas de mortalidad de los lactantes menores de 1 año pasaron del 30-35 % a menos del 10 % en 1938.

Se descubrió que, para prosperar, el niño necesitaba que lo tomasen en brazos, lo pasearan, lo acariciaranabrazaran y arrullaran, incluso aunque no se le amamantaseSon el contacto, los abrazos, las caricias, los cuidados lo que aquí se pretende resaltar, porque parece que, incluso en ausencia de poco más, son las experiencias tranquilizadoras básicas que el lactante debe disfrutar para sobrevivir de forma saludable. La privación sensorial extrema en otros aspectos, como la luz y el sonido, pueden sobrellevarse, siempre y cuando se mantengan las experiencias sensoriales cutáneas.

Todos los niños fallecieron

Se ha documentado que el emperador de Alemania Federico II (1194-1250), denominado en su época stupormundi («asombro del mundo»), aunque sus enemigos se referían a él en términos menos favorecedores, quería descubrir qué lengua usarían y cómo hablarían los niños si se criaran sin hablar con nadie. Así que ordenó a madres adoptivas y nodrizas que amamantaran y aseasen a los niños pero que no les hablasen, pues el emperador quería saber si las criaturas hablarían en lengua hebrea, la más antigua, o en griego, latín o árabe, o quizás en la lengua de sus progenitores. Pero fue una labor vana, ya que todos los niños fallecieron; no pudieron vivir sin las caricias  los alegres rostros y las palabras cariñosas de sus madres adoptivas. Por este motivo, las denominadas «canciones de cuna» que las mujeres cantan a los pequeños para que se duerman, son imprescindibles para que el sueño del niño sea reparador.

Y así lo describen las palabras de Salimbene, historiador del siglo XIII: «No pudieron vivir sin las caricias…» Esta observación es el primer comentario conocido sobre lo esencial del contacto y la estimulación cutánea para el desarrollo del niño. Sin duda, el conocimiento de la importancia de las caricias para el niño es incluso muy anterior. 

Como ha escrito el doctor Harry Bakwin, uno de los primeros pediatras que reconoció la importancia de ofrecer cuidados maternales a los niños en los hospitales: «En el joven bebé, las sensaciones táctiles y cinestésicas parecen las más importantes. Los lactantes se tranquilizan de inmediato cuando se les acaricia y se les da calor, mientras que lloran en respuesta a estímulos dolorosos y ante el frío.”

Ashley Montagú

Extraído del libro “El tacto. La importancia de la piel en las relaciones humanas”.

DORMIR SIN LÁGRIMAS. ROSA JOVE.


martes, 21 de noviembre de 2017

¿POR QUÉ HACER EL CURSO ONLINE DE "ESTIMULACIÓN TEMPRANA" EN EL AULA VIRTUAL DE PSIMÁTICA?


¿Por qué hacer el curso online de “Estimulación temprana” en el Aula Virtual de Psimática? / Docente: Rosina Uriarte Álvarez
Si buscamos por Internet veremos que hay varios cursos sobre este tema, sin embargo, ¿por qué matricularse en este que se imparte en el Aula Virtual de Psimática? Hay varias razones, todas importantes:
1.- La primera es que lo imparte Rosina Uriarte Álvarez, educadora y Máster en Neuropsicología y Educación. Directora del Centro Brisbane de Estimulación temprana, presidenta de Laztana, con una muy amplia experiencia en este tema. Participar en este curso es indispensable para todos aquellos docentes, padres y en general todas aquellas personas que de alguna u otra forma están en contacto frecuente con niños ya que recibirán la tutoría constante, durante todo el curso, de una verdadera especialista en el área y esta formación se traducirá en beneficios para esos niños a su cargo.
2.- El curso está estructurado en más de 40 temas, que se imparten en doce (12) semanas. Resulta altamente interesante la cantidad de documentos, videos, enlaces, etc. que la profesora Uriarte ofrece a sus alumnos, además de un módulo escrito por ella, para cada clase, basado en su libro Manual de estimulación temprana, esos preciosos primeros años (Psimática, 2013). Pocos cursos online suman tal cantidad de información, especialmente cuidada y seleccionada para los alumnos.
3.- Es un curso teórico-práctico por lo cual no solamente los participantes tienen acceso a documentos escritos, videos, etc. sino que también se trabaja en un foro para cada clase en donde todos los alumnos tienen la oportunidad de hacer preguntas, analizar documentos, solicitar información hacer comentarios, etc. siempre bajo la tutoría de la docente. Por lo tanto es un curso interactivo, con comunicación permanente entre los participantes lo cual nutre el aprendizaje. Por lo tanto hacer este curso es disponer durante tres meses (las 12 semanas del curso) de una asesoría totalmente fiable sobre el tema de la estimulación temprana.
4.- Es un curso online: una gran oportunidad para todas aquellas personas de Latinoamérica, otros países fuera de España y aún dentro de España, a quienes se les dificulte viajar para asistir a los cursos presenciales de una altísima calidad que imparte Rosina Uriarte en su Centro Brisbane. El nuestro es un curso online al cual los participantes acceden con un nombre de usuario y contraseña y lo hacen según su propia disponibilidad de tiempo y de acuerdo a sus horarios. Todo el material visto y estudiado permanece dentro de la plataforma y a la vista de los alumnos durante todo el desarrollo del curso.
Algunos breves tópicos sobre la estimulación temprana:
La estimulación temprana es un conjunto de actividades estructuradas, ordenadas y organizadas que realizamos con el objetivo de favorecer y apoyar el desarrollo de los niños. No se trata solo de jugar. Tampoco la estimulación temprana brinda herramientas terapéuticas a ser aplicada en consulta por los profesionales.
La estimulación temprana, como señala Rosina Uriarte en su excelente libro Manual de estimulación temprana, esos preciosos primeros años (Psimática, 2013): "La estimulación temprana es un conjunto de juegos, ejercicios físicos y actividades que realizamos lúdica y atractivamente, de forma repetida y rápida. Estas actividades tienen la intención de aportar al niño estímulos variados y adecuados, enriqueciendo la información y las sensaciones que obtiene del entorno en el que vive. El objetivo es el desarrollo completo del niño y sus capacidades. Para ello ha de aprovecharse el momento en el que el niño tiene mayor plasticidad y crecimiento cerebrales, en el que se adquieren las destrezas y habilidades que le acompañarán toda la vida"... "Lo que pretendemos principalmente al aplicar programas de estimulación temprana es crear nuevas conexiones entre las neuronas en el cerebro, y hacer que de estas conexiones surjan circuitos neurológicos de los cuales el niño pueda beneficiarse toda la vida".
La educadora y Máster en Neuropsicología y Educación Rosina Uriarte, aplica el método Doman en su Centro Brisbane (bilingue) de Estimulación Temprana y es el método que enseña en este curso, método que también es llamado De los Institutos para el logro del potencial humano, de Filadelfia. También se le conoce como Método de los Institutos o Método Filadelfia. Considera que "crear nuevos circuitos neuronales es el primer objetivo de nuestro método y supone una de las grandes diferencias que existen entre unos trabajos de estimulación temprana y otros".
El método Doman de estimulación temprana tiene una serie de características que se traducen en la metodología que la profesora Uriarte trabaja con sus alumnos durante todo el desarrollo del curso.
Los alumnos que han participado en las primeras ediciones de este curso han quedado ampliamente complacidos, con la satisfacción del aprendizaje adquirido y de la sensación de poder organizar de forma clara, lógica y didáctica una serie de estrategias y conocimientos sobre la estimulación temprana que se traducirá en beneficios para esos niños a su cargo (hijos, familiares, docentes, pacientes, etc.).
INSCRIPCIÓN ABIERTA A PARTIR DEL 17 DE NOVIEMBRE DE 2017
ESTE CURSO SE IMPARTE EN EL AULA VIRTUAL DE PSIMÁTICA
INICIO DEL CURSO: martes 30 de enero de 2018
DURACIÓN: 12 semanas
PRECIO: 295 euros
TOTAL DE TEMAS: 46
CONTENIDOS GENERALES:
¿Qué es la estimulación temprana? ¿Cómo y cuándo aplicarla? ¿Se trata de crear genios? ¿Cuál es la relación entre estimulación temprana y desarrollo cerebral? ¿Quién debe aplicar la estimulación temprana? ¿Cómo debe aplicarse la estimulación temprana del niño de 1 a 6 años? ¿Cómo es el desarrollo psicomotor durante el primer año de vida? ¿Qué es y cómo aplicar la estimulación visual, auditiva, auditiva, kinestésica…? Estas y muchas otras preguntas son el eje central de este excelente curso impartido por una de las mejores expertas en el tema.
-El programa del curso
-Un resumen del CV de la docente
-El procedimiento de matriculación y pago
-Boletín de inscripción
INFORMACIÓN Y CONTACTO: Gladys Veracoechea, Psicóloga infantil, Directora del Aula Virtual de Psimática: aulavirtual@psimatica.net, teléfono: (0034) 914475052/ Móvil: (0034) 654862607 (voz o whatsap)

viernes, 10 de noviembre de 2017

"AYÚDALE A DESPEGAR. TODO LO QUE TU BEBÉ Y TU HIJO/A NECESITAN PARA UN DESARROLLO SIN LÍMITES."



"AYÚDALE A DESPEGAR. TODO LO QUE TU BEBÉ Y TU HIJO/A NECESITAN PARA UN DESARROLLO SIN LÍMITES."

Este libro, de los autores Iñaki Pastor Pons y Jara Acín y Rivera, nos lleva de la mano por el fabuloso recorrido del desarrollo infantil. Explicándonos a cada momento las claves del mismo y cómo podemos actuar para reforzarlo y ayudar al niño a despegar hacia su máximo potencial.

Destaca esta obra por su visión global del niño y por su enfoque innovador en lo referente al desarrollo en sí mismo y en cómo apoyarlo desde la neurociencia, con la participación multidisciplinaria de profesionales expertos en neurodesarrollo.

Ante la gran incidencia de niños con dificultades en su desarrollo que observamos actualmente (problemas de atención, comportamiento, emocionales o de aprendizaje), resalta la importancia en muchos casos de las primeras experiencias vividas como determinantes. “Las primeras experiencias programan nuestro cerebro.”

Nos muestra cómo las experiencias tempranas que vive el niño con su cuerpo están relacionadas con su capacidad futura para prestar atención y aprender en el aula.

Y es que nuestro cerebro cuenta con áreas básicas y primitivas dedicadas a funciones de supervivencia y de control automático del cuerpo. Y sobre éstas, otras más sofisticadas y conscientes dedicadas a las labores cognitivas. Pero todas ellas son necesarias y trabajan simultáneamente para que pueda haber un buen aprendizaje.

Lo importante a tener en cuenta es que “todo en el ser humano se construye sobre bases precedentes”. Esto quiere decir que necesitamos de unas áreas básicas muy bien desarrolladas y maduras para que las superiores puedan también estarlo a su vez.

“Las funciones cognitivas superiores deben apoyarse en el buen funcionamiento del cerebro de abajo, el arcaico, el que controla postura, equilibrio y reflejos. Si este cerebro de abajo no está bien programado, los recursos corticales superiores vendrán a ayudar a estabilizar lo de abajo, perdiendo capacidad para la atención, el cálculo o el lenguaje, provocando una fatiga enorme en el mantenimiento de la doble tarea… El cerebro de arriba es fantástico para lo cognitivo, pero muy impreciso para gestionar los programas más básicos.”

De aquí se desprende uno de los principales conceptos innovadores que nos transmiten los autores: que es necesario tener en cuenta las condiciones en las que están funcionando los sistemas subcorticales (esas áreas más básicas que se hallan bajo nuestro córtex cerebral) en los casos de niños con dificultades de aprendizaje en lugar de centrarnos solamente en el funcionamiento de las áreas cognitivas.

Desde este concepto de “neurodesarrollo”, se comprende que la evolución y el logro de habilidades en el niño (incluidas las habilidades cognitivas), depende del grado de desarrollo y maduración de su sistema nervioso.

Los niños con problemas de atención o aprendizaje suelen mostrar también dificultades en su equilibrio, coordinación, propiocepción (conocimiento y uso eficaz de su cuerpo), percepción sensorial, bajo tono muscular…. Estas manifestaciones hablan de una construcción del sistema nervioso que no fue óptima.

Por este motivo, de poco servirá que pongamos a estos niños a leer más, a practicar la escritura, las matemáticas… o a realizar fichas para entrenar su atención. El tratamiento más eficaz pasa por reorganizar sus bases sensoriales y motoras, contando con profesionales dentro de un marco multidisciplinar.

Esta novedosa propuesta pide huir de las etiquetas y diagnósticos que marcan a nuestros niños para empezar a valorar la maduración de su sistema nervioso. Y dejar de “medir” la inteligencia para convertirla en un potencial que puede observarse y desarrollarse.

Con capítulos dedicados a temas tan interesantes como el tacto, el movimiento, la visión, la audición y el lenguaje, el dolor o el amor y el apego entre otros, “Ayúdale a despegar” ofrece también consejos prácticos para los padres relativos a cada uno de los aspectos tratados.

Este libro es realmente un valioso manual que todos los padres y profesionales que trabajan con niños deberíamos tener a mano. Resulta ameno y de fácil lectura, escrito de una forma directa y clara para que todos podamos comprender los fundamentos del desarrollo de nuestros niños y cómo podemos incidir en ello.

Es la información que estábamos esperando, la que debemos conocer, por nuestros niños, por el futuro.

Rosina Uriarte


sábado, 28 de octubre de 2017

IÑAKI PASTOR, EL FISIOTERAPEUTA QUE BUSCA, VIAJA Y CONSTRUYE PUENTES…


Así es Iñaki, en su propia definición. Un profesional inquieto que busca cada día aprender y mejorar, investigando y compartiendo sus hallazgos con profesionales de otras disciplinas. Todo esto mientras trabaja directamente con los niños, y también con las familias e instituciones, para que comprendamos lo que les ocurre a nuestros niños y lo que puede hacerse para ayudarles de la forma más eficaz.
Como creador de TMPI, la Terapia Manual Pediátrica Integrativa, da un salto de la fisioterapia al neurodesarrollo, creando esos puentes de los que él nos habla, entre unas disciplinas y otras. Para que de este modo, la red de profesionales con diferentes enfoques para el desarrollo infantil, puedan trabajar de forma conjunta por el bien del niño. Porque solamente viendo a éste en su globalidad, podrá dársele las mejores oportunidades de desarrollar todo su potencial.


Ayer, día 27 de octubre, nos regaló una estupenda charla, amena e instructiva, en la Casa de Cultura de Cruces, Barakaldo. Bajo el título “Las primeras experiencias programan nuestro cerebro. Claves de un desarrollo infantil óptimo”, expuso con claridad cómo las dificultades que tan a menudo observamos en el aprendizaje escolar de los niños, en su comportamiento o forma de relacionarse, vienen de muy antiguo, de momentos muy tempranos en sus vidas. Cómo las funciones más sofisticadas de nuestros cerebros se asientan sobre funciones mucho más simples y que deberían estar bien automatizadas. Por todo esto, nos dice Iñaki, que debe darse una importancia excepcional al desarrollo del niño durante su gestación, su nacimiento y sus primeros meses.
Sin embargo, no todo está perdido una vez pasados estos momentos, muy al contrario, existe la posibilidad de trabajar toda la vida por lograr alcanzar el pleno potencial. Y esto es posible desde numerosos y variados enfoques terapéuticos, muchos de ellos incluidos en TEMPI o en la red de disciplinas con las cuales trabaja.
Dice Iñaki que cada niño es para él un reto. Y son muchos los retos a los cuales se ha enfrentado ya en su andadura profesional. En su compromiso por lograr mejorar la vida de estos niños nos unimos desde la Asociación Laztana.
Gracias Iñaki por la jornada de ayer, fue de verdad un honor y una oportunidad única tenerte con nosotros.

Rosina Uriarte (presidenta de la Asociación Laztana)

Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".